MOYOBAMBA
Época incaica
Cuenta la historia que en el reinado de Yáhuar Huácac (el que llora sangre), se sublevaron los Chanca y los Pocras, al mando de Ancoallo y Astohuanca, en un número de 50 mil y sitiaron el Cuzco, haciendo temblar el gobierno y venciendo al Inca, quien huyó sin organizar la defensa, pero su hijo Wiracocha (príncipe de los sueños), organizó la defensa y los venció persiguiéndolos tenazmente; los fugitivos huyeron hacia la selva norte, pasando por el puente colgante de Apurímac, cortando luego los cables para librarse de sus perseguidores. Llegaron hasta las orillas del río Mayo y se establecieron en la llanura llamada “Muyupampa”, y otros en Lamas, en el sitio que dieron por nombre Ancoallo, cuyo barrio existe hasta la fecha. Posteriormente en el año de 1447 el inca Túpac Yupanqui, mandó a su hijo Huayna Cápac, para que consumase la fundación del reino de los Shikis en el Ecuador, llevando muchos indios llamados por los cusqueños: Sachapuyos (“sacha” bosque, “puyo” nube) y Muyupampas, algunos no quisieron someterse a la dominación huyendo a la región fluvial de Yaravi y Trapiche, formando la tribu de los Mayorunas.
Época colonial
En ésta se llevó a cabo la incursión de los españoles hacia los pueblos de la selva. El capitán Alonso de Alvarado, dirigió una expedición desde Trujillo, hasta Chachapoyas, para de allí fundar Moyobamba, acompañado de 13 soldados entre los cuales estaba Juan Pérez de Guevara. Pero Alvarado no logró cumplir con su objetivo y retornó a Chachapoyas, dejando la fundación de Moyobamba a manos de Juan Pérez de Guevara, cuyo nombre primogénito era Santiago de los Ocho Valles. Durante la colonia fue un punto de convergencia y paso forzoso hacia Quito, fue llamada entonces la metrópoli de Maynas y se convirtió en la base de las misiones colonizadoras de la selva peruana. Por sus disputas entre las misiones jesuitas y franciscanas, el gobierno español sugiere la conveniencia de construir la Comandancia General de Maynas con la capital de Moyobamba.
Época de la emancipación
Los cuatro siglos de dominación española y la esclavitud de los nativos, fueron motivo de muchas rebeliones a favor de la emancipación y la selva no fue ajena a estos movimientos. En 1743 se rebeló el caudillo Juan Santos Atahualpa, anticipándose 37 años al levantamiento del cacique Túpac Amaru. Uno de sus hijos, don Pedro Pascasio Noriega, por encargo directo del Libertador José de San Martín, inició el levantamiento en Moyobamba, a favor de la independencia, marchando por Cajamarca a Chachapoyas y Moyobamba. En el trayecto don Pascasio comete la infidencia de contar los planes libertarios a un militar español (quien fingió simpatizar con los patriotas al sospechar de su acompañante), a quien le cuenta los detalles y nombres de los sublevados, al llegar a Moyobamba, el español captura a Pascasio quien fue fusilado, junto con los patriotas delatados por el, el 11 de abril de 1821 en la plaza de armas de Moyobamba. Luego sus bienes fueron confiscados, por orden de José Bernardo de Tagle y anuencia de San Martín, como castigo y para resarcir los daños irreparables que ocasionó a la empresa libertaria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario